Autoridades de la Policía y del Ministerio de Seguridad de Santa Fe brindaron este miércoles por la mañana una conferencia de prensa para explicar los graves incidentes registrados el martes dentro y en los alrededores del estadio Coloso Marcelo Bielsa. Allí, el jefe de la Unidad Regional II, Danilo Villán, defendió el accionar de los efectivos y aseguró que la intervención se originó a partir de llamados al 911.
Villán detalló que el operativo se realizó con la Brigada Motorizada y aclaró que no busca defender a los uniformados, ya que las actuaciones todavía se están labrando. También informó que tres policías resultaron lesionados.
Por qué la Policía entró armada al club
La irrupción de efectivos armados en el predio rojinegro fue uno de los aspectos más cuestionados por la dirigencia de Newell’s. Consultado sobre ese punto, el jefe policial sostuvo que el ingreso se produjo por el arrojamiento de elementos y lo encuadró como un delito en flagrancia, en plena persecución de los agresores. «Somos policías, por eso ingresamos armados», afirmó.
Frente a las denuncias por abuso o desproporción en el uso de la fuerza, Villán admitió que aún no había visto las imágenes y aseguró que, si hubo algún exceso, lo investigará la Fiscalía. Además, consideró que no falló la prevención y pidió ponerse en el lugar de los efectivos, aunque aclaró que no está diciendo que la acción policial haya sido correcta.
Sobre el diálogo con el club durante los disturbios, precisó que la comunicación fue con el personal de seguridad y no con autoridades de Newell’s.
Dónde comenzaron los ataques
El titular de la UR II explicó que los primeros incidentes en la vía pública ocurrieron en avenida Pellegrini y que los de avenida Morcillo fueron posteriores. En ese marco, se preguntó por qué se cortaría una arteria tan transitada y recordó que se cumplen tres años de la muerte de Ivana Garcilazo, al señalar que todavía no se superan los errores de entonces.
El balance: detenidos, secuestros y heridos
Según el informe oficial, hay 12 personas detenidas, se secuestraron 17 abrazaderas y se constataron vehículos dañados en las inmediaciones del estadio. Además de los tres efectivos heridos, se registró una hincha lesionada que requirió seis puntos de sutura.
«Un retroceso enorme»
Por su parte, el coordinador de Seguridad en Eventos Masivos de la provincia, Gustavo Velázquez, lamentó lo ocurrido y lo calificó como «un retroceso enorme». El funcionario explicó que la jornada debía ser un festejo para unos y un día normal en el club para otros, y que existía un dispositivo pensado precisamente para evitar lo que finalmente sucedió. Velázquez también se solidarizó con Brenda, la hincha de Rosario Central que fue atacada en Pellegrini y Callao.



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