En un contexto económico asfixiante para el sector gastronómico, la parrilla La Cambicha sufrió un duro golpe a la confianza. Este viernes, los dueños del establecimiento ubicado en Gutenberg al 900 denunciaron que una pareja se retiró del local sin abonar la cuenta, tras haber consumido el servicio de parrilla libre durante el turno noche.
La reconstrucción del episodio fue posible gracias a los registros de seguridad del local, que captaron paso a paso lo que popularmente se conoce como un «paga Dios». La maniobra se inició en el patio interno, cuando el hombre —vestido con bermuda y un buzo rojo sobre los hombros— se levantó de la mesa, atravesó el salón y salió a la vereda cerrando la puerta principal tras de sí. Minutos más tarde, la mujer completó el plan con total naturalidad: tras mantener una breve charla con una de las mozas y servirse un último trago de soda, abandonó el establecimiento a pie sin despertar sospechas entre el personal.
A pesar de que el personal no advirtió la maniobra en el momento, el local cuenta con pruebas contundentes. «La acción estuvo totalmente grabada, registrando las caras y la patente del auto«, aseguraron los damnificados a través de sus redes sociales, donde compartieron los videos para exponer a los involucrados.
Más allá del perjuicio económico, el comunicado de los propietarios puso el foco en el valor humano:
«Lo que más nos duele es la falta de respeto hacia el trabajo de todo nuestro equipo. Somos un lugar que vive del esfuerzo diario y de cada cliente que nos elige», manifestaron con amargura.
El restaurante, un punto de referencia para los barrios Azcuénaga y Echesortu, concluyó su descargo reafirmando su voluntad de seguir trabajando bajo la premisa de la buena fe, pese al «mal trago» vivido.
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