Los vecinos de la zona de Grandoli al 2900 realizaron una denuncia por el estado de abandono que presentaban seis perros de un inmueble con falta de cuidado en general. La primera presentación fue en el área de Protección Animal, pero dada la complejidad de la situación, se le dio intervención al Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.
El fiscal a cargo ordenó a la Brigada Ecológica que lleve a cabo un allanamiento en el domicilio denunciado para resolver prontamente la cuestión. Al presentarse en el lugar y llamar a la puerta, no hubo respuesta. Por tal motivo, luego de insistir, los agentes debieron forzar las rejas de la puerta de rejas del frente para poder acceder al terreno. Al ingresar, constataron el estado paupérrimo de una de las hembras que se hallaba con sus cachorritos.
Al momento de retirar a los animales, los uniformados fueron alertados por un olor nauseabundo, pero no había signos de actividad dentro de la casa. En este contexto, les realizaron entrevistas a los vecinos, quienes dieron cuenta de que allí residía un hombre mayor junto con su hijo y que hacía dos meses que no lo veían. Les aportaron datos de la familia y un contacto con el que se comunicaron prontamente.
Quien atendió el teléfono contó que en la vivienda vivía su abuelo y un tío, que vendrían a ser el hombre mayor y su hijo. Según lo señalado por esta persona, el hijo de este señor no permitía ver al resto de la familia y mencionó que la casa estaba sellada, que solo él podía entrar y salir de ella.
Dado este testimonio, los agentes solicitaron al fiscal a cargo el permiso correspondiente para acceder a la vivienda. Al recibirlo, entraron y encontraron al adulto de 84 años en una habitación sobre un colchón. El hombre estaba atado, desnutrido, deshidratado y con mala higiene. Fue atendido por el SIES y luego se lo derivó a un sanatorio del centro de la ciudad, donde quedó internado.
Por su parte, el hijo del hombre mayor, de 38 años, no estaba presente cuando se realizó el procedimiento. Llegó unas horas después en perfectas condiciones y lúcido. Fue demorado y según trascendió enfrentará una causa judicial por abandono de persona y maltrato animal.
Los canes, en tanto, quedaron a cargo de la Brigada Ecológica y de Rescate Animal de la Unidad Regional II y luego trasladados a una clínica veterinaria de zona sur. En la vivienda solo quedaron dos, con seguimiento especial de la Municipalidad de Rosario.



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