Internacional

Trump lanza un ultimátum de 48 horas a Irán tras el derribo de dos aviones de combate de EE. UU.


La escalada militar entre Estados Unidos e Irán ha alcanzado su punto de ebullición. A través de su plataforma Truth, el presidente Donald Trump lanzó una advertencia tajante al gobierno de Teherán, recordándole que el plazo para evitar un conflicto mayor está por expirar. El mandatario fue directo: Irán tiene 48 horas para llegar a un acuerdo o liberar el paso en el Estrecho de Ormuz antes de enfrentar una respuesta bélica total.

A pesar de la gravedad de la situación, Trump mantuvo una postura ambivalente durante una entrevista telefónica con NBC News. Aunque reconoció abiertamente que ambos países están «en guerra», negó que la reciente pérdida de activos militares estadounidenses vaya a clausurar las vías diplomáticas.

«No, en absoluto. No es el fin de la negociación; es la guerra», sentenció el líder republicano, evitando dar detalles sobre las operaciones de rescate que se desarrollan actualmente en aguas de Medio Oriente.

El reporte del frente de batalla contradice la imagen de control que intenta proyectar la Casa Blanca. En las últimas horas, las defensas iraníes lograron impactar severamente el despliegue aéreo norteamericano:

  • A-10 Warthog: El avión de ataque se estrelló tras ser alcanzado por fuego enemigo. El piloto logró eyectarse en espacio aéreo de Kuwait y se encuentra a salvo.

  • Caza F-15: Fue impactado por baterías antiaéreas. Un tripulante fue rescatado con vida, pero se mantiene una búsqueda desesperada por el segundo oficial desaparecido.

  • Helicópteros UH-60 Blackhawk: Dos unidades de transporte que participaban en las tareas de rescate fueron atacadas desde posiciones iraníes. Según fuentes de la cadena CBS, la tripulación logró realizar maniobras de escape y resultó ilesa.

Este balance de daños representa un duro golpe para la administración Trump. Mientras que en sus discursos recientes el presidente afirmaba que Irán se encontraba «completamente diezmado», la capacidad operativa de las fuerzas persas para derribar aeronaves de combate de primera línea y hostigar misiones de rescate sugiere una realidad mucho más compleja y peligrosa en el terreno.