La investigación por el ataque en la Escuela Normal N° 40 de San Cristóbal evalúa la posibilidad de que el adolescente acusado haya planificado el hecho en interacción con usuarios de comunidades digitales cerradas. Los fiscales señalaron que existen “elementos contundentes” sobre comunicaciones previas del agresor en entornos virtuales, aunque remarcaron la dificultad de avanzar sobre esos espacios por sus mecanismos de anonimato.
Discord es una de las plataformas que el agresor frecuentaba. Mediante servidores privados organizados en canales temáticos, a los que generalmente se accede por invitación, los usuarios interactúan bajo seudónimos. En entornos de esta clase se organizan comunidades cerradas que comparten intereses específicos y que, en algunos casos, operan con reglas propias y códigos internos.
Dentro de ese universo, la investigación ubica a la llamada “True Crime Community” (TCC), una subcultura digital global, descentralizada y con distintos niveles de participación. En su forma más extendida, gira en torno al consumo de contenidos sobre crímenes reales. Pero en sus sectores más extremos, convierte a los autores de masacres en figuras de culto y los integra a una narrativa compartida que circula entre sus miembros.
Según los elementos reunidos en la causa, el funcionamiento de estos espacios no se limita a la observación. Opera como un fandom (el término es usado como «el reino de los fanáticos») participativo: los usuarios investigan casos, comparten material, reproducen símbolos y, en algunos casos, imitan conductas, vestimenta o mensajes de atacantes anteriores. Es decir, puede incluir desde un consumo masivo de contenidos de “true crime”, pasando por niveles de identificación con perpetradores, hasta subgrupos más cerrados donde se promueve o se alienta la violencia.
Testimonios incorporados al expediente indican que el adolescente acusado habría estado activo en estos entornos en los días previos al ataque. La fiscalía sostiene que la secuencia -ingresar con el arma desmontada, ensamblarla dentro de la escuela, portar municiones preparadas y disparar en distintos sectores- resulta compatible con un hecho planificado.



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