Una fuerte tormenta con lluvia copiosa y granizo sorprendió a Rosario y a varias localidades de la provincia en la mañana de este miércoles. El temporal llegó con mucha intensidad y dejó calles anegadas, visibilidad reducida y un marcado descenso de la temperatura, por lo que se recomendó extremar las precauciones al circular.
Del centro a los barrios
La tormenta se hizo sentir primero con fuerza en el centro rosarino, donde quienes caminaban por la zona tuvieron que buscar refugio rápidamente. En esquinas como San Luis y Corrientes, los paraguas se multiplicaron frente a una lluvia que no daba tregua.
Pocos minutos después se sumó el granizo: piedras de tamaño pequeño, pero que llegaron a acumularse en distintos puntos de la ciudad. Según las fotos y videos que compartieron vecinos en redes sociales, la caída fue especialmente fuerte en la zona norte y en barrios del noroeste como Ascuénaga, Belgrano y Abasto.
La región y Córdoba, también afectadas
El frente avanzó rápidamente sobre otras localidades del área. Hubo reportes de lluvias muy intensas y granizo en Roldán, Pérez, Ibarlucea, Ricardone y Armstrong, y el fenómeno incluso cruzó el límite provincial hasta Marcos Juárez, en Córdoba, según informes que llegaron cerca de las 7.40.
Alerta del SMN
Alrededor de las 8, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un alerta a corto plazo, es decir, una advertencia para las horas inmediatas, por «tormentas fuertes con lluvias intensas y ocasional caída de granizo». Alcanzó a los departamentos santafesinos de Belgrano, Caseros, Iriondo, Rosario y San Lorenzo. Además del agua, se registró una intensa actividad eléctrica, con truenos y relámpagos.
Qué hacer ante el temporal
La principal recomendación fue buscar un lugar seguro y esperar a que pasen los momentos más intensos de la tormenta. Quienes necesiten salir a la calle o circular por los principales accesos deben:
- Salir con más tiempo de anticipación.
- Reducir la velocidad.
- Mantener la distancia con el vehículo de adelante.
Las calzadas están húmedas y resbaladizas, hay varias calles anegadas y la visibilidad es muy baja, por lo que la prudencia al volante resulta clave.

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