La reapertura de los espacios gastronómicos del Parque España sigue demorada, aunque por el momento no habrá cambios en la adjudicación. A pesar de las versiones que circularon en las últimas semanas sobre un posible reemplazo de los concesionarios, fuentes ligadas al proyecto aseguraron que la UTE originalmente seleccionada continúa al frente de la iniciativa y que las obras siguen en marcha, aunque a un ritmo más lento del previsto.
La demora impacta sobre los dos locales históricos del sector: El Charladero y Quitapena. En los últimos días crecieron los rumores sobre una supuesta salida de los adjudicatarios e incluso sobre la posible llegada de otra marca rosarina vinculada al rubro del café y la pastelería, pero esas versiones fueron descartadas.
Según trascendió, los empresarios Tomás Bertotto, Mauro Beretta, Cristian Blodorn y Pedro Nazor continúan al frente del desarrollo. Lo que sí se encuentra en evaluación es una posible reorganización societaria, con la alternativa de transferir la UTE a una SRL del mismo grupo, con el objetivo de agilizar cuestiones administrativas y operativas.
Mientras tanto, ambos edificios siguen en obra dentro del sector comprendido entre Entre Ríos, Corrientes, avenida del Huerto y la ribera. Allí se llevan adelante trabajos de remodelación en salones, cocinas y sanitarios, en el marco de una puesta en valor que busca reactivar una zona clave de la costanera central rosarina.
La nueva apuesta es llegar a junio con los dos espacios en condiciones de abrir sus puertas. El proyecto contempla que en el ex Quitapena funcione un restó bar, mientras que en el histórico local de El Charladero se instale un punto verde con propuesta de comida saludable para llevar.
La concesión había sido adjudicada por la Municipalidad en julio de 2023, por un plazo de seis años, con posibilidad de prórroga por dos más.
La recuperación de estos inmuebles, además, arrastra una extensa historia administrativa y judicial. Según se recordó, el municipio logró reincorporarlos a su órbita tras 19 años de conflictos y trabas legales que impedían disponer libremente de esos predios, ubicados en uno de los sectores más transitados y emblemáticos del parque y la ribera rosarina.



Seguinos