Escenario Mercenario

Rottemberg presenta “Pasen y Lean” en Rosario: “Es un libro honesto donde cuento cosas que no me convienen”


Carlos Rottemberg llega a Rosario para presentar su nuevo libro en el marco de la Feria del Libro, con una presentación a cargo de Juan Junco. Antes del encuentro, el productor teatral habló en Escenario Mercenario sobre la publicación, su trayectoria y su mirada sobre el presente del teatro.

“Estoy contento, vamos a presentarlo la semana que viene en la Feria del Libro”, contó.

Rottemberg explicó que la escritura surgió de manera inesperada y que decidió contar su historia desde una mirada personal: “Yo no soy escritor, soy empresario, lo tomé como un juego aparente, en el verano. Es hablado, es 100% mío, con lo bueno y con lo malo”.

El libro, editado por Losada y que ya va por su tercera edición, aborda diferentes aspectos del mundo teatral. “Es un libro honesto donde cuento cosas que no me conviene contar, cuento cómo se cocina el espectáculo, política, relación con los artistas y lo comercial”.

“Para escribir un libro que diga que tengo pelo no lo hago”, agregó.

La publicación cuenta con dos prólogos, uno de ellos escrito por Luis Brandoni, con quien Rottemberg mantenía una amistad. “Una semana antes de tener el accidente él me envió de regalo el prólogo después de 48 años de amistad”, recordó.

Su mirada sobre el teatro

Desde sus comienzos, Rottemberg asegura que siempre tuvo interés por observar lo que ocurría detrás de escena. “A mí siempre me interesó más mirar el público y lo que pasaba detrás”.

Su vínculo con el teatro comenzó siendo muy joven: “Siendo menor emancipado empecé con una sala, mi familia se dedicaba al negocio de la fabricación en cuero”.

Con los años desarrolló una particular mirada sobre el vínculo entre productores, artistas y espectadores. “Yo no trabajo para el público, mi obligación es cuidar al artista, porque mi nombre no lo vienen a ver, no vende entradas, al público lo cuida el artista”.

También manifestó su preocupación por el presente de la actividad teatral: “Me preocupa la falta de ficción, es imposible que pueda mirar el negocio a 20 años”.

En ese sentido, recordó distintos cambios que atravesó el sector: “En el año 59 los teatros se demolían porque no era negocio, por eso salió una ley que impedía demoler si no se reemplazaba, llegó la tele e hizo que los cines se conviertan en teatro, desde que no hay ficción cambió el teatro de un tiempo a esta parte”.

Sobre la actualidad del sector, señaló: “El teatro industrial que mantiene a estos edificios es difícil de sostener”, y destacó la importancia de algunas figuras para mantener ese circuito: “Hay nombres necesarios como Suar, Rada, Francella”.

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