Rosario

Rosario low cost: del Paraná a los parques, sin gastar de más


Rosario es un destino económico si se tiene la actitud adecuada, es decir, menos «salir a consumir» y más «salir a pasear». No porque no haya nada que consumir, sino porque lo mejor de Rosario está al aire libre y, en muchos casos, es gratuito: el río Paraná, los parques y los rosarinos que tienen la maravillosa costumbre de tomar la calle como si fuera suya. Para un plan de bajo costo, eso es oro.

El primer “truco” es tomar el río como eje central de tu plan. El río te ofrece horas de caminata sin tener que pagar nada por entrar a ningún lugar. El Parque España es uno de esos lugares donde se puede entrar, sentarse, mirar el río y considerar que has hecho un plan sin gastar nada. Por supuesto, si te gusta caminar, podés ir a pie hacia el Monumento a la Bandera, y tendrás otro tramo de río esperándote. Todo eso funciona porque el plan, una vez ahí, prácticamente se arma solo y no obliga a gastar.

El tema es llegar: lo más caro casi siempre termina siendo llegar a la ciudad desde otros puntos del país. Y ahí sí hay margen para mejorar. Si sacás con tiempo tus pasajes a Rosario y comparás un poco, podés bajar bastante el costo y, de paso, elegir horarios que te rindan: ir temprano y volver tarde. Eso suma muchísimo, porque con un buen ida y vuelta en el día evitás pagar una noche extra de alojamiento.

Una vez en la ciudad, la segunda gran fuente de aliados de bajo costo son los parques. El Parque de la Independencia es el más obvio. Es grande, se puede recorrer a pie, tiene un pequeño lago, sombra, gente haciendo deporte, esa sensación de que siempre hay algo que hacer, aunque no haya ningún evento anunciado oficialmente. Podés ir con el mate, unos sanguchitos y pasar toda la tarde sin gastar un peso. Si te interesan los museos, hay algunos gratuitos como el Museo de Bellas Artes Juan B. Castagnino, el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (MACRO) y el Museo de la Ciudad Wladimir Mikielievich.

El tercer consejo es comer sin caer en la trampa turística. Una buena panadería, una porción de pizza para llevar, una taza de café en un bar clásico y listo. Si estás en un alojamiento que tiene cocina, aún mejor. Comprar el desayuno o la cena en un supermercado puede reducir drásticamente los gastos sin que te des cuenta. De hecho, puede ser más agradable.

También se puede viajar con poco dinero, y la gente debería tenerlo en cuenta cuando planifique su viaje a Rosario. Es una ciudad muy transitable a pie y, cuando no lo es, el transporte público siempre es una opción que te salva el día. Si te alojas en lugares relativamente céntricos, también ahorrarás en desplazamientos, especialmente si te alojás cerca del río. Puede que no parezca una decisión importante, pero cuando sumes todas las tarifas de taxi o remis que vas a pagar, tu dinero se esfumará en poco tiempo.

Otra cosa: no hay que creer que la agenda cultural gratuita o de bajo costo no es importante. Rosario suele ofrecer exposiciones, espacios, centros culturales y ferias, entre otras cosas. Por supuesto, no te enterarás de ellas sin investigar un poco, pero si encontrás alguna interesante, es un plan alternativo sin gastar dinero.

En Rosario, el plan de bajo costo no es un plan alternativo, es el plan, la forma de vivir la ciudad, caminando, sentándote, mirando, moviéndote despacio, con calma, disfrutando del río, los parques, el Paraná, y el resto de los planes encajan en su lugar.