El panorama comercial en Rosario y la región atraviesa un momento crítico. Según el último relevamiento del Observatorio Económico de la Federación de Comercio e Industria (FECOI), las ventas minoristas sufrieron una caída interanual del 6,5% en marzo, consolidando una marcada retracción en el sector de las pequeñas y medianas empresas.
El deterioro de la actividad es generalizado: 7 de cada 10 comercios reportaron una baja en su facturación. Dentro de este grupo, el 55% describió la situación como grave, con desplomes superiores al 8%.
Desde FECOI señalan que la crisis no responde a una sola causa, sino a un «efecto pinza» que combina:
Caída estrepitosa de la demanda: El consumo se ha limitado a artículos de primera necesidad.
Asfixia operativa: Los altos costos fijos y la presión impositiva complican la rentabilidad.
Falta de crédito: Las dificultades para acceder a financiamiento dejan a las pymes sin margen de maniobra.
Miguel Ángel Rucco, referente del sector, advirtió sobre el cambio en el comportamiento del consumidor: “El endeudamiento de las familias influye directamente; queda menos disponibilidad para gastar en nuestros artículos. Hoy se cubren necesidades básicas y cualquier otro consumo, si es postergable, se posterga”.
Esta situación se refleja en el sistema financiero. Según datos del Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate), la deuda de los hogares argentinos saltó de $29 billones a $63 billones durante la actual gestión nacional. Con una morosidad que alcanza el 13% en préstamos personales, el margen para el consumo minorista es casi inexistente.
A la crisis interna se suma un competidor externo: las compras internacionales. En los últimos 12 meses, este tipo de transacciones creció un 14% respecto a 2025. Según Kantar Argentina, hoy 4 de cada 10 argentinos realizan compras fuera del país.
Si bien la llegada de productos importados busca moderar los precios locales, el sector pyme advierte que esto profundiza las tensiones. Sin herramientas para competir en costos y con un mercado interno debilitado, la industria nacional enfrenta uno de los escenarios más complejos de los últimos años.



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