El escenario político y gremial entra en una etapa de máxima tensión. Este viernes 27 de febrero, el Senado de la Nación sesionará para tratar la sanción definitiva de la Reforma Laboral. Tras los cambios introducidos en el texto original —incluida la eliminación del polémico artículo 44 sobre licencias médicas—, el bloque de La Libertad Avanza se muestra optimista y busca repetir la mayoría de 42 votos que obtuvo en la instancia previa.
En respuesta al avance legislativo, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ratificó su rechazo total y convocó a una jornada de protesta nacional. En Rosario, el gremio dispuso un cese de actividades entre las 10:00 y las 14:00.
La concentración principal en la ciudad será a las 11:00 en la Plaza San Martín, donde ATE confluirá con otros sectores de peso:
COAD (Docentes e investigadores de la UNR).
UOM (Metalúrgicos).
Sindicato de Aceiteros.
Organizaciones sociales.
«Ratificaremos con acción gremial nuestro rechazo a una reforma que vulnera derechos. Reclamamos salarios dignos y condiciones de trabajo», señalaron desde la seccional rosarina. En paralelo, columnas del gremio partirán hacia el Congreso en Buenos Aires para presionar durante la votación.
En un fuerte contraste, la CGT confirmó que no habrá paro nacional este viernes. La mesa chica de la central obrera, reunida en la sede de UPCN bajo la anfitrionía de Andrés Rodríguez, decidió evitar la confrontación directa en las calles durante el tratamiento de la ley.
El triunviro Jorge Sola explicó que la estrategia se centrará en la batalla legal: «La decisión es sustentar la presentación judicial que haremos el próximo lunes para declarar la inconstitucionalidad del proyecto». Se espera que dicha presentación en los tribunales de Plaza Lavalle esté acompañada por una movilización de los gremios que integran la central, como Camioneros, Sanidad y Comercio.
La denominada «Ley de Modernización Laboral» llega al recinto tras un accidentado paso por comisiones. El oficialismo debió retroceder en puntos críticos para garantizar el apoyo de sectores dialoguistas. Si el viernes se mantiene la tendencia de la última votación (42 a favor contra 30 en contra), el Gobierno obtendrá una victoria política clave para su programa económico.


Seguinos