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Qué dice la autopsia al enfermero que fue hallado muerto en Palermo


La muerte de un enfermero hallado en un departamento del barrio porteño de Palermo abrió una investigación judicial que, por el momento, descarta la intervención de terceros y pone el foco en las causas médicas del fallecimiento y en el origen de las drogas encontradas en el lugar.

La víctima fue identificada como Eduardo Bentancourt, de 44 años, oriundo de Gualeguaychú, quien se había trasladado a la Ciudad de Buenos Aires en busca de trabajo. Su cuerpo fue encontrado en el departamento donde residía, junto a una importante cantidad de ampollas de medicamentos de uso hospitalario, entre ellos propofol y fentanilo.

Según se desprende del informe forense, el cuerpo no presentaba signos de violencia. En ese sentido, se indicó que no había “otras lesiones traumáticas ni indicios de heridas defensivas”, lo que refuerza la hipótesis de que no hubo participación de terceros.

En relación con los resultados de la autopsia, la nota señala textualmente que los peritos determinaron que el enfermero murió por una “cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar”.

Además, se estableció que el fallecimiento ocurrió varios días antes de que fuera hallado el cuerpo: la autopsia indicó que la muerte se produjo entre 3 y 5 días previos al examen forense.

Otro de los datos relevantes es que el informe detectó una punción en el brazo, descrita como una “venopuntura con halo equimótico (signo de vitalidad) en el pliegue del codo derecho”, lo que indica que la aplicación se realizó cuando la persona aún estaba con vida.

Pese al hallazgo de jeringas y sustancias en el departamento, todavía no se confirmó si el enfermero consumió esos fármacos antes de morir. Esa información quedará determinada en los estudios toxicológicos e histopatológicos, que aún están pendientes.

QUINI