El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, manifestó su preocupación por el impacto de las políticas económicas nacionales en los sectores medios y bajos. Aunque ratificó su coincidencia con el Gobierno nacional en la búsqueda del equilibrio fiscal, marcó una clara distancia respecto a la ejecución del modelo actual.
Pullaro destacó el «muy buen trabajo conjunto» que mantiene con la Casa Rosada en materia de seguridad, mencionando la gestión compartida con la ministra Patricia Bullrich y Alejandra Monteoliva. Sin embargo, fue tajante al diferenciar la agenda económica: “Con Nación trabajamos juntos y muy bien, pero en materia económica siempre manifestamos diferencias”, sostuvo.
Para el mandatario santafesino, el saneamiento de las cuentas públicas es una condición necesaria pero no suficiente si no se traduce en alivio para la sociedad. En ese sentido, advirtió que a la clase media y media baja «le cuesta muchísimo llegar a fin de mes».
Ante el deterioro de los indicadores sociales, el Gobierno de Santa Fe decidió intervenir de manera directa para contener la demanda en los sectores más vulnerables:
Refuerzo alimentario: Se incrementaron por diez las partidas destinadas a comida y se ampliaron los recursos para comedores escolares y copas de leche.
Medicamentos: Se aumentó el presupuesto para garantizar el stock en la red pública.
Sistema Sanitario: Pullaro reveló que el sistema de salud pública registró 11 millones de atenciones en el último año, lo que representa un salto de entre el 20% y el 30% en la demanda.
El gobernador vinculó el crecimiento exponencial de pacientes en hospitales y centros de salud con la imposibilidad de muchos ciudadanos de seguir pagando medicinas prepagas o servicios privados. “El aumento en la cantidad de personas que recurren al sistema público es muy importante”, concluyó, reafirmando el compromiso de la provincia de fortalecer la red de contención ante la crisis.



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