El dispositivo de seguridad previsto para la semifinal del Mundial que disputarán Argentina e Inglaterra en Atlanta, Estados Unidos, contempla una medida que sin dudas será motivo de controversia: no se permitirá el ingreso al estadio de banderas, camisetas ni carteles que muestren las Islas Malvinas o lleven la leyenda «Las Malvinas son argentinas».
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, fue quien confirmó la disposición, al explicar que este tipo de símbolos serán tratados como contenido político y, en consecuencia, caerán bajo la prohibición fijada para el partido.
Consultada en una entrevista radial sobre el hecho de que suele verse banderas argentinas con la silueta de las Malvinas en los partidos, y que con esta medida no podrían ingresar, la funcionaria fue clara: «Precisamente, no pueden ingresar banderas con contenido político. La bandera argentina sí, por supuesto, o la bandera inglesa, pero nada que contenga un mensaje que pueda provocar algún tipo de situación».
Cuando le preguntaron puntualmente si la frase «Las Malvinas son argentinas» —una afirmación de soberanía— entraría dentro de lo considerado provocativo, Monteoliva ratificó la postura: «Exactamente, porque es contenido político».
Según detalló la ministra, el personal de seguridad retendrá esos elementos en los puntos de control de acceso. Quien llegue con una camiseta con ese tipo de leyendas tendrá que cambiársela o dejarla afuera si quiere ingresar al estadio.
La funcionaria admitió, sin embargo, que resultará mucho más complicado controlar lo que los hinchas canten. «No se puede prohibir un canto ni taparle la boca a la gente», reconoció.
A la restricción sobre banderas y camisetas se suman también las botellas y cualquier objeto con mensajes que puedan interpretarse como provocativos, políticos, raciales, religiosos, de odio o de intolerancia.
Un dispositivo con 1.600 efectivos
Por tratarse de un partido calificado como de alto riesgo, el cruce entre Argentina e Inglaterra contará con un operativo de unos 1.600 policías desplegados tanto en las inmediaciones como dentro del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
El operativo fue diseñado en conjunto por la FIFA, el FBI, fuerzas policiales locales y equipos de seguridad de ambos países. Los seguidores argentinos accederán por la Puerta 4, mientras que los ingleses lo harán por la Puerta 3, si bien dentro del estadio las parcialidades no estarán completamente separadas.
Por su parte, las autoridades argentinas remitieron a Estados Unidos el Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, que reúne a cerca de 33 mil personas. A esa lista se sumaron, durante el desarrollo del Mundial, otros 13 ciudadanos argentinos que intentaron evadir los controles, usar entradas falsas o se vieron involucrados en incidentes.
El partido se jugará este miércoles, correspondiente a una de las semifinales del torneo. De cara al encuentro, el director técnico Lionel Scaloni intentó bajarle el tono a la previa y pidió que se lo viva simplemente como «un partido de fútbol».


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