Escenario Mercenario

Octubre Rosa en Radiofónica: la mamografía, la clave de la detección temprana del cáncer de mama


La detección temprana del cáncer de mama puede cambiar el pronóstico de la enfermedad. En el marco de Octubre Rosa, desde el área de Diagnóstico por Imágenes acreditada en Imágenes Mamarias de Elas, Grupo Oroño, explican por qué los controles deben adaptarse a cada mujer y qué lugar ocupa la mamografía. La Dra. Ingrid Baumlis, médica especialista en Diagnóstico por Imágenes, se acercó a los estudios de Radiofónica Medios para charlar sobre esta práctica.

«Buscamos es detectar el cáncer de mama en estadíos muy precoces para tener una posibilidad de tratamiento, llegar a tiempo y que tenga mejor sobrevida la paciencia. El método que utilizamos es la mamografía. Se realiza a partir de los 40 años en todas las mujeres, independientemente si tienen antecedentes o no» comenzó explicando.

Y continuó: «Se pueden realizar ecografías mamarias como complemento. Podemos detectar nódulos, lesiones quísticas, o si es líquido sólido. Nos sirve porque podemos detectar lesiones que no son palpables, la paciente no tiene que esperar a tener un síntoma o a tener un nódulo palpable. Lo importante es llegar un poquito antes». 

Durante octubre, el color rosa se convierte en un recordatorio de la importancia de los controles mamarios, y cada 19 de octubre el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama vuelve a instalar el tema en la agenda. El desafío es que esa concientización se traduzca en una acción concreta: consultar al especialista y realizar los estudios indicados.

«Es un estudio muy rápido. Entre 5 y 10 minutos, la paciente entra a la sala, se realiza el estudio y vuelve a salir. En Elas hacemos estudio de mamografía, ecografía y a veces complementamos con alguna ecografía ginecológica y en una hora y media la paciente se va con todos los estudios anuales resueltos».

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres. Detectarlo a tiempo permite identificar la enfermedad antes de que aparezcan síntomas, mejorar el pronóstico y, en muchos casos, acceder a tratamientos menos agresivos. “En la prevención secundaria no evitamos la aparición de la enfermedad, sino que apuntamos a detectarla tempranamente para tener más capacidad de actuar a tiempo”, explicaron desde el área.

«Hay mucha más conciencia por suerte en las mujeres en controlarse, y en más tempranas edades» señaló.

La mamografía y los controles personalizados

El tamizaje, también llamado screening, consiste en realizar estudios a personas sin síntomas para detectar una enfermedad en sus etapas iniciales. En el caso del cáncer de mama, la mamografía ocupa un lugar central por su aporte a la reducción de la mortalidad.

La especialista señala que el Consenso Nacional Intersociedades sobre Tamizaje en Cáncer de Mama recomienda una mamografía anual a partir de los 40 años para mujeres sin síntomas, con examen clínico normal y sin antecedentes de cáncer de mama. La continuidad de los controles, agrega, debe evaluarse según la situación de cada paciente y su expectativa de vida.

Sin embargo, los controles no son iguales para todas. La densidad mamaria, los antecedentes personales y familiares y los factores genéticos pueden modificar tanto la edad de inicio como los estudios necesarios. Por eso, Linari Micheletti remarca la importancia de consultar al especialista para definir un esquema personalizado según el riesgo, que en algunos casos puede incluir una ecografía o una resonancia magnética mamaria como complemento.

¿La ecografía reemplaza a la mamografía?

Es una de las consultas más frecuentes, y la respuesta de la médica es contundente: “Son métodos complementarios”. La ecografía puede aportar información en pacientes con mamas densas o con implantes, o cuando es necesario caracterizar un hallazgo mamográfico, entre otras situaciones.

Sin embargo, una ecografía normal no reemplaza a la mamografía cuando esta está indicada. La elección de los estudios debe responder a las características de cada mujer y a la evaluación del profesional.

Cómo se aborda el diagnóstico mamario en Elas

En Elas, el trabajo se basa en analizar cada imagen en su contexto clínico, tener en cuenta la información que aporta la paciente y comparar los resultados con estudios anteriores. “Muchas veces son cambios muy sutiles de un año a otro los que nos alertan”, señala Linari Micheletti.

Cuando aparece un hallazgo, el especialista en imágenes indica cómo continuar la evaluación, y el control de rutina da paso a una etapa diagnóstica. Esa instancia puede requerir imágenes mamográficas adicionales, tomosíntesis, ecografía, mamografía contrastada o resonancia mamaria. El equipo acompaña a las pacientes durante todo el proceso, desde los estudios por imágenes y las punciones para el análisis anatomopatológico hasta la evaluación de la respuesta al tratamiento y la marcación prequirúrgica de lesiones no palpables.

Los cambios que requieren una consulta

Además de cumplir con los controles indicados, es importante conocer las propias mamas y prestar atención a cualquier cambio. Entre las señales de alerta se encuentran la aparición de bultos, cambios de coloración, hundimientos, secreción por el pezón o cualquier otra modificación llamativa. Ante estos signos, corresponde consultar al especialista, que evaluará los antecedentes, hará el examen físico e indicará los estudios necesarios.

Quince minutos para dejar de postergar

Octubre Rosa puede ser el punto de partida para retomar los controles, con el objetivo de que cada mujer conozca sus antecedentes, su riesgo y los estudios que necesita. En esa línea, la campaña de Elas propone dedicar 15 minutos al control mamario, un espacio en la agenda para cuidar la salud y favorecer la detección temprana. Para Linari Micheletti, la responsabilidad del equipo va más allá de informar los estudios: “Atrás de cada mamografía y diagnóstico precoz hay una mujer que puede actuar a tiempo”.

¿Cuándo fue tu último control? Este Octubre Rosa, pedí tu turno y consultá qué estudios te corresponden.

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