Política

Milei ratificó a Adorni a pesar de las inconsistencias en su patrimonio y los viajes privados


El Gobierno nacional decidió cerrar filas en torno a la figura de Manuel Adorni. A pesar de que el Jefe de Gabinete atraviesa su mes más crítico desde que asumió, con frentes judiciales abiertos y un fuerte cuestionamiento mediático, la cúpula del Poder Ejecutivo no está dispuesta a ceder.

Como gesto de autoridad, el presidente Javier Milei mantuvo este miércoles una reunión de más de dos horas con Adorni en la Quinta de Olivos. El objetivo oficial fue «delinear la segunda etapa de gestión», pero el mensaje entrelíneas fue claro: desmentir los rumores de renuncia.

El respaldo político choca con una realidad judicial que se agrava día tras día. El fiscal federal Gerardo Pollicita ya citó como testigo a la escribana que intervino en la compra del departamento de Adorni en el barrio de Caballito.

La investigación por presunto enriquecimiento ilícito se sostiene sobre tres pilares fundamentales que comprometen la situación del funcionario. En primer lugar, se cuestiona el valor de compra de su propiedad en Caballito, escriturada en USD 230.000 pese a que el precio de mercado duplicaría esa cifra. A esto se suma una llamativa estructura de financiación, mediante la cual la familia Adorni obtuvo un préstamo hipotecario privado por USD 200.000, desembolsando apenas el 10% del valor total de la transacción. Finalmente, la Justicia pone la lupa sobre el financiamiento de viajes privados a Punta del Este, luego de que testimonios de empresas aéreas contradijeran las explicaciones oficiales sobre el origen de los fondos.

Ante este escenario, Adorni suspendió sus habituales conferencias de prensa matutinas. Desde el ala comunicacional del Gobierno admiten que las últimas apariciones no fueron positivas, especialmente al intentar explicar la incorporación de su esposa, Bettina Angeletti, a comitivas oficiales y su patrimonio inmobiliario.

«Es evidente que la corrupción está en los medios y no en Adorni», fue el mensaje del filósofo Alejandro Rozitchner que el propio Milei reposteó en redes sociales, reforzando la teoría de una «persecución».

Aunque el entorno de los hermanos Milei asegura que no cederán ante «presiones», dentro del oficialismo el clima es de tensa calma. Algunos sectores ven en las próximas dos semanas —incluyendo el receso de Semana Santa— una frontera clave para medir si el tema sale de la agenda pública o si el desgaste se vuelve insostenible.

Además, el 29 de abril aparece como una fecha crítica en el calendario: ese día, Adorni deberá presentarse en la Cámara de Diputados para responder un informe de gestión que incluye más de 4.800 preguntas, muchas de ellas centradas exclusivamente en su situación patrimonial.

Por ahora, Adorni se mantiene en su cargo no solo por el afecto presidencial, sino por el equilibrio de poder interno. Su salida abriría una disputa por su puesto entre el sector de Karina Milei y el de Santiago Caputo, un conflicto que hoy el Gobierno prefiere evitar a toda costa.