El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que busca su reelección, sorprendió este viernes con un gesto de apoyo al reclamo argentino por las Islas Malvinas: durante una caravana de campaña en Río de Janeiro, a dos días de las elecciones presidenciales, levantó una remera con la frase «Las Malvinas son argentinas».
Lula avanzaba por las calles de la ciudad arriba de una camioneta, rodeado por miles de seguidores, cuando desde la multitud le arrojaron distintos objetos. Uno de ellos era una remera negra con letras blancas que replicaba la consigna y la tipografía de la recordada bandera que desplegaron los jugadores de la Selección argentina después de vencer a Inglaterra en el Mundial.
Al leer el mensaje, el mandatario sonrió y sostuvo la prenda en alto durante varios segundos frente a los presentes. La imagen circuló de inmediato en redes sociales y medios de Brasil y de la Argentina.
Un gesto en medio de la tensión con Londres
La escena se dio en un momento de creciente tensión diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur. En las últimas semanas, el gobierno de Javier Milei endureció sus reclamos contra la explotación de recursos naturales en las islas y llevó a foros internacionales sus objeciones a proyectos ligados al desarrollo hidrocarburífero en la zona.
Desde Londres rechazaron esos planteos y ratificaron su postura histórica: consideran a las islas un territorio británico de ultramar y defienden el derecho de sus habitantes a la autodeterminación.
Brasil ya había ratificado su respaldo
El gesto de Lula llegó pocas semanas después de que Brasil reafirmara de manera oficial su apoyo a la posición argentina. En el acto por el 204° aniversario de la Independencia de Brasil, realizado en Buenos Aires, el encargado de Negocios de la embajada brasileña, Eduardo Uziel, sostuvo que el respaldo de su país a la soberanía argentina no cambió desde 1833 y lo describió como una política de Estado basada en la convicción.
En esa misma intervención, ante referentes de la política, la diplomacia y el sector empresarial, el diplomático destacó que la amistad entre ambas naciones lleva más de 200 años y que está por encima de diferencias pasajeras.
Una relación marcada por las diferencias
La ratificación brasileña sobre Malvinas se inscribe en un vínculo bilateral atravesado por las diferencias ideológicas entre Lula y Milei. Aun así, ambos gobiernos buscaron sostener los canales institucionales y comerciales.
A principios de septiembre, una delegación multipartidaria de legisladores argentinos viajó a Brasilia con una agenda de diplomacia parlamentaria para preservar la relación. Allí mantuvieron reuniones con el canciller Mauro Vieira, el asesor presidencial Celso Amorim y otros funcionarios del gobierno brasileño, aunque los encuentros no se tradujeron en acuerdos concretos para recomponer el vínculo político entre ambas gestiones.


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