La abogada argentina Agostina Páez comenzó a enfrentar una instancia clave en Brasil, donde la Justicia analiza su situación en una causa por injuria racial. El proceso se desarrolla en Río de Janeiro, donde la joven permanece bajo arresto domiciliario desde enero, con medidas como tobillera electrónica y prohibición de salir del país. “Yo no voy a pisar una cárcel, si voy a la cárcel me mato, no sé lo que me puede pasar”, aseguró.
El caso se originó durante unas vacaciones, cuando, según las denuncias, protagonizó un episodio en un bar de Ipanema en el que habría realizado comentarios y gestos racistas contra empleados del lugar. Parte de esa secuencia quedó registrada en cámaras de seguridad y se viralizó en redes sociales, lo que impulsó la intervención judicial. “Extraño la Argentina, extraño a mi gente y a mis amigas y extraño algo tan simple como poder caminar en tranquilidad por la vereda”, dijo y sumó: “Me preocupa mi integridad física porque recibo amenazas”.
En total, la acusación incluye tres hechos de injuria racial, lo que agrava su situación. En Brasil, este delito contempla penas de hasta cinco años de prisión por cada episodio, por lo que la querella solicitó que se aplique el máximo en cada caso. De esa manera, la abogada podría enfrentar una condena de hasta 15 años de cárcel si es encontrada culpable.
La audiencia será determinante para definir si la causa avanza a juicio y eventualmente si se dicta una condena. Desde la defensa sostienen que buscan que la acusada pueda continuar el proceso en Argentina, mientras que la Justicia brasileña mantiene las restricciones vigentes hasta resolver el caso.



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