En la previa de la semifinal del Mundial que Argentina e Inglaterra disputan este miércoles, la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a vincular el clásico futbolístico con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. En dos publicaciones en la red social X, la titular del Senado no separó lo deportivo de lo político y presentó el partido como una nueva instancia de esa disputa histórica.
La primera publicación, titulada «La manija es totaaal», incluyó un flyer con el texto: «Que mañana todos festejemos y los piratas lloren», en referencia al apodo con el que suele nombrarse a los británicos por la ocupación del archipiélago.
Mañana jugamos contra los piratas usurpadores.
No es un partido más.
No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores.
¡Aguante Argentina! Porque…— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 15, 2026
Horas después, Villarruel amplió el mensaje y convirtió el encuentro en una reivindicación explícita de la causa Malvinas:
«Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!»
El mensaje reunió referencias a la guerra de 1982, a la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo» de Maradona en México 86, y a la posible última Copa del Mundo de Messi. Aun así, el centro del posteo estuvo puesto en el diferendo territorial, al calificar a los británicos como «piratas usurpadores» e «invasores».
Las declaraciones tienen un peso particular por provenir de la vicepresidenta de la Nación. Aunque el reclamo por Malvinas es política de Estado desde 1983, la diplomacia argentina buscó históricamente mantener separados los planos deportivo, cultural y político del conflicto con el Reino Unido.
Con este tono, Villarruel reinstaló el debate sobre el uso político de la causa Malvinas en un evento deportivo de alcance mundial, horas antes de que ambas selecciones definan, dentro de la cancha, quién avanza a la final.


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