Erika Hilton es una mujer transgénero que fue designada presidenta de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer en la Cámara de Diputados de San Pablo. Tras su nombramiento, la diputada Fabiana Bolsonaro (del Partido Liberal) se pintó la cara y el cuerpo de marrón en plena sesión como medio de protesta.
Bolsonaro -cuyo apellido adoptó para reafirmar su adhesión al expresidente– aclaró en su exposición que su gesto era un “experimento social”. El propósito de ello era cuestionar la identidad de género de Hilton. “¿Yo soy negra ahora? Estoy pintada de negra, me reconozco como negra. ¿Por qué no puedo, entonces, presidir la Comisión de Antirracismo?” ironizó y afirmó: “Yo soy mujer, quiero ser vista como mujer. No sirve vestirse de mujer para serlo».
Más adelante mencionó: “El transexual tiene que ser respetado. No quiero que ningún trans pase por ninguna situación de preconcepto, sea asesinado por ser trans o discriminado. Pero tampoco quiero que ningún trans ocupe mi lugar”.
Tras su intervención, un grupo legislativo pidió su destitución y acusó a Bolsonaro de racismo, transodio y “blackface”, como se denomina al acto de usar maquillaje oscuro para ridiculizar a las personas afrobrasileñas.



Seguinos