El cierre de la planta de Electrolux en Rosario ya es oficial. La multinacional y los 200 trabajadores que todavía permanecían en la fábrica de avenida José Batlle y Ordóñez 3436 firmaron el lunes un acuerdo por las indemnizaciones, apenas un día antes de que venciera la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo.
Según lo pactado, los operarios cobrarán sus indemnizaciones calculadas de acuerdo con la legislación laboral anterior, un esquema que les resulta más favorable en términos económicos, a lo que se sumará un monto extra equivalente a cinco salarios adicionales.
Con la firma del convenio se termina la producción en el establecimiento rosarino, donde los freezers eran el último producto que todavía se fabricaba. La compañía seguirá funcionando comercialmente en la Argentina, pero abastecerá al mercado con productos importados.
El anuncio del cierre tomó por sorpresa a los trabajadores en septiembre. Tras varias movilizaciones frente al Ministerio de Trabajo, los operarios lograron frenar los despidos y abrir una instancia de diálogo que se extendió durante 20 días. En ese momento, los referentes sindicales valoraron la medida como un primer logro conseguido gracias a la fuerza de los propios trabajadores, aunque ya advertían que la empresa había ratificado en una audiencia su decisión de cerrar definitivamente. Esa postura terminó de confirmarse este lunes.
Pese al acuerdo indemnizatorio, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario sostuvo su rechazo al cierre. Su secretario general, Antonio Donello, aseguró que el gremio no se resigna y que seguirá reclamando la reapertura de la planta. Además, cuestionó la política de importaciones y pidió que se ponga fin a esa orientación para volver a apostar por la producción nacional.


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