El papa León XIV recibió el alta hospitalaria este sábado, después de cinco días internado en el Policlínico Gemelli de Roma, donde fue operado de un tumor maligno en el pulmón derecho. Tras su salida del hospital, su cirujano, Stefano Margaritora, aseguró que no existen impedimentos clínicos para que realice el viaje a Sudamérica previsto entre el 6 y el 17 de noviembre.
“En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, afirmó el médico en declaraciones a los medios del Vaticano.
Margaritora explicó que el estado general del Pontífice era satisfactorio al momento del alta. Según detalló, los análisis de sangre dieron resultados normales, la función cardíaca se encontraba en orden y la recuperación pulmonar avanzaba dentro de los plazos habituales. “Creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más”, señaló el cirujano. También aclaró que la recuperación física completa después de una intervención de este tipo suele demandar alrededor de dos semanas.
El diagnóstico se produjo de manera inesperada durante unos estudios de rutina. Según relató Margaritora, mientras los médicos realizaban pruebas abdominales detectaron una pequeña mancha en las bases pulmonares. “El descubrimiento del tumor maligno de pulmón del Papa fue absolutamente fortuito”, explicó el profesional. Además, indicó que León XIV no presentaba síntomas respiratorios y se encontraba bien cuando se detectó la lesión.
La intervención se concentró en el lóbulo inferior del pulmón derecho. El cirujano explicó que, ante determinados tumores pulmonares, puede ser necesario extirpar el lóbulo en el que se encuentra la lesión. En el caso del Pontífice, la operación se desarrolló sin complicaciones. Margaritora describió el procedimiento como una cirugía habitual para su equipo y destacó que la evolución posterior se mantuvo dentro de lo esperado.
Durante los días de internación, el Papa siguió las indicaciones del equipo de salud, tanto en la alimentación como en los ejercicios de fisioterapia. Margaritora lo describió como un paciente tranquilo y colaborador. También contó una anécdota ocurrida dos días después de la operación, cuando el equipo médico lo encontró acomodando las sillas de la capilla del hospital.
“Santo Padre, ya estamos nosotros”, le dijeron. Según el cirujano, León XIV respondió: “No importa, puedo hacerlo, lo hago”. El médico destacó, además, el trabajo de todos los integrantes del equipo que participó de la intervención y de la recuperación, incluidos enfermeros, técnicos y personal del quirófano.
Por el momento, la evaluación médica es favorable respecto del viaje a Sudamérica previsto para noviembre. Aunque el Pontífice deberá continuar con su recuperación, las declaraciones de su cirujano indican que, desde el punto de vista clínico, no habría impedimentos para realizarlo

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