Provincia

Duro mensaje de Pullaro a la Casa Rosada: «La clase media no llega a fin de mes»


En un movimiento político de alto voltaje, el gobernador Maximiliano Pullaro marcó este miércoles una clara diferencia con la gestión de Javier Milei. Durante la inauguración de obras hídricas y energéticas en el área industrial Los Polígonos I, en la ciudad de Santa Fe, el mandatario provincial lanzó duras críticas a la marcha de la economía nacional y al impacto social del modelo libertario.

“La economía no está bien en el orden nacional. Las familias la están pasando mal; la clase media y la clase media baja no están llegando a fin de mes”, sentenció el gobernador ante la prensa.

Pullaro utilizó el evento para enviar un mensaje de respaldo total al sector productivo. En un contexto marcado por el cese de operaciones de firmas emblemáticas —como el reciente caso de Bahco—, el mandatario prometió que su gestión será un «escudo» para las 7.000 pymes que operan en territorio santafesino.

El gobernador cuestionó además la mirada de algunos funcionarios nacionales que relativizan la pérdida de puestos de trabajo. «Hay que ser muy prudente con esas afirmaciones», advirtió, vinculando la crisis actual a la asfixiante presión impositiva nacional, que representa más del 80% de lo que tributa la industria.

A pesar de las críticas, Pullaro mantiene un delicado equilibrio político con la Casa Rosada. Por un lado, sostiene la cooperación en áreas críticas como la seguridad en Rosario (Plan Bandera) y ha manifestado su apoyo a reformas laborales que considera necesarias. Sin embargo, los puntos de ruptura son cada vez más evidentes:

  • Producción vs. Especulación: En contraposición al relato oficial, Pullaro insiste en que Santa Fe no representa la «especulación financiera», sino el trabajo genuino.

  • Reclamos por infraestructura: La provincia viene denunciando el abandono de las rutas nacionales y recortes en áreas sensibles como educación y discapacidad.

  • Gestión de cercanía: Ante la retirada de fondos nacionales, la «Casa Gris» reforzó con recursos propios la compra de medicamentos oncológicos para garantizar la atención sanitaria.

Más allá de lo económico, el santafesino buscó diferenciarse del estilo de construcción política de Milei. Pullaro lamentó el nivel de «agresión» en el debate público y rechazó la lógica de la polarización, intentando posicionarse como un administrador enfocado en la producción y la gestión territorial por encima del conflicto mediático.

Con estas declaraciones, el gobernador de Santa Fe reafirma su rol como uno de los principales referentes del «interior productivo», dispuesto a acompañar los cambios estructurales, pero decidido a resistir cuando el ajuste golpea el corazón del aparato fabril de su provincia.