Un dramático accidente doméstico conmociona a la localidad de Alto Verde. Un bebé de apenas un año de vida permanece internado en estado delicado tras haber caído accidentalmente dentro de un balde con agua en su vivienda.
El hecho se produjo cuando el niño, en un descuido, cayó al interior de un recipiente de 20 litros. Según trascendió, permaneció sumergido un tiempo considerable hasta que un familiar advirtió la situación.
De inmediato, fue trasladado a un centro de salud barrial donde recibió las primeras maniobras de reanimación. Posteriormente, fue derivado de urgencia al Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, en la ciudad de Santa Fe. Fuentes policiales indicaron que el pequeño llegó al nosocomio sin signos vitales, por lo que el equipo médico debió realizar tareas de RCP avanzadas para estabilizarlo.
El vicedirector del hospital, el Dr. Daniel Farina, confirmó que el paciente se encuentra actualmente en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) con asistencia respiratoria mecánica.
«Su situación es delicada y compleja. Está atravesando las primeras 48 horas de internación, que son críticas», explicó el profesional.
Farina hizo hincapié en la gravedad de las secuelas que este tipo de accidentes pueden dejar: «El pronóstico es serio. Cuanto más tiempo el organismo permanece en hipoxia (falta de oxígeno), mayor es el riesgo de daños, principalmente neurológicos».
Finalmente, el médico lanzó una advertencia fundamental para la prevención de accidentes en el hogar: «No hace falta una pileta para que ocurra una asfixia por inmersión; el accidente fue en un recipiente de unos 20 litros».



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