Un estudio internacional reveló que pequeños cambios en la rutina diaria, como dormir apenas unos minutos más, pueden tener un impacto significativo en la salud cardiovascular. Según la investigación, sumar 11 minutos de sueño cada noche podría reducir hasta en un 10% el riesgo de sufrir eventos graves como infartos o accidentes cerebrovasculares.
El trabajo analizó datos de más de 53 mil adultos de mediana edad en el Reino Unido, utilizando dispositivos como relojes inteligentes para medir hábitos de sueño y actividad física, además de información sobre la alimentación.
Durante un seguimiento de ocho años, se registraron más de 2.000 eventos cardiovasculares, lo que permitió a los investigadores identificar cómo influyen los hábitos cotidianos en la salud del corazón.
Los especialistas remarcaron que los beneficios no dependen de cambios drásticos. Por el contrario, pequeñas mejoras sostenidas en el tiempo pueden marcar la diferencia. En ese sentido, además de dormir un poco más, el estudio señala que sumar:
- 4,5 minutos de caminata rápida diaria
- Unos 50 a 60 gramos extra de verduras por día
Para quienes tienen hábitos menos saludables —como dormir menos de seis horas, hacer poca actividad física y llevar una mala alimentación— estos cambios mínimos resultan especialmente importantes.
En tanto, adoptar un estilo de vida más completo, con entre 8 y 9 horas de sueño, ejercicio regular y una dieta equilibrada, podría disminuir el riesgo cardiovascular hasta en un 57%.
Los expertos destacaron que el principal mensaje es que no hace falta hacer cambios extremos para mejorar la salud, sino incorporar ajustes pequeños pero sostenibles en la rutina diaria.



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