Cada 3 de noviembre se celebra el Día Mundial del Sándwich, en homenaje al nacimiento de John Montagu, un aristócrata inglés al que se le atribuye la invención de esta comida. Montagu era fanático de los juegos de cartas y podía pasar días enteros jugando sin parar, por lo que en 1762 se le ocurrió poner su filete de buey entre dos panes para comer sin engrasarse las manos.
La idea rápidamente ganó popularidad en las reuniones de la aristocracia y, con los años, se convirtió en una moda que se expandió a otros países. En 1927, la palabra sándwich ingresó al Diccionario de la Real Academia Española, que lo definió como “un emparedado de dos rebanadas de pan, con un relleno de embutidos, quesos, vegetales u otros alimentos”. Hoy, la fecha es impulsada por cadenas de comida rápida y restaurantes de todo el mundo, que invitan a celebrar este plato en sus múltiples versiones.
La clave del sándwich perfecto
Para Ricardo González Sotres, chef reconocido con una estrella Michelin, el verdadero protagonista de cualquier sándwich es el pan. Según explica, el desafío está en lograr que combine con el relleno, generando un contraste con la humedad y la frescura de los ingredientes, e incluso sumando un sabor propio.
Más allá de eso, el sándwich admite casi cualquier interpretación, siempre que haya un contenido entre dos panes. Puede servirse frío o caliente, llevar carne o ser apto para veganos, e incluir desde preparaciones elaboradas, como albóndigas, hasta opciones simples con fiambres.
Los mejores sándwiches del mundo
En 2021, la guía gastronómica TasteAtlas, que difunde recetas, reseñas y platos típicos de distintas culturas, publicó su ranking de los 50 mejores sándwiches del mundo. Entre los cinco primeros se destacaron estas opciones:
Choripán: el clásico argentino de cada partido de fútbol y de cada asado también se ganó un lugar en la lista. Consiste en un chorizo dentro de un pan francés o baguette, y se acompaña con chimichurri o salsa criolla.
Chivito: es la comida uruguaya por excelencia. Se prepara en pan ciabatta con carne de res, jamón, tomate, mozzarella, lechuga y huevo frito, y admite sumar “todo lo que está al alcance”.
Carne ahumada de Montreal: su protagonista es el pastrami, una preparación de origen rumano que se popularizó en Canadá. Es una carne curada y ahumada, cubierta de especias y granos de pimienta, que se sirve en pan de centeno con pepinillos, mostaza, pimientos, aceitunas y papas fritas.
Bifana: este sándwich portugués apuesta a la simpleza. Lleva un filete de cerdo marinado en ajo y especias, cocinado a fuego lento y servido en un pan simple, muchas veces con mostaza o una reducción del jugo de cocción y papas fritas.
Sándwich cubano: se hace a la parrilla con pan cubano, parecido a la baguette, y se rellena con jamón o cerdo asado, queso suizo, pepinillos y mostaza. Como se prensa durante la cocción, tiene una presentación compacta.


Seguinos