Una banda acusada de cometer al menos seis entraderas violentas en Rosario, cinco de ellas en barrio Fisherton, fue desarticulada tras una investigación conjunta entre el Lince, la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio Público de la Acusación (MPA). En cuatro allanamientos realizados en la zona de Mendoza y Donado, fueron detenidas dos personas que estaban fuertemente armadas.
Los resultados fueron presentados este viernes 2 de octubre en la sede del Ministerio de Justicia y Seguridad por el secretario de Gestión Institucional, Federico Angelini; el secretario de Análisis y Gestión de la Información, Esteban Santantino, y la directora de la Unidad Lince, Paula Manzoni.
Armas, municiones y la ropa de los hechos
«Hemos desbaratado una banda que cometió al menos seis entraderas violentas en domicilios particulares y en comercios», explicó Angelini, quien enmarcó el operativo en el plan de seguridad del gobernador Maximiliano Pullaro.
El funcionario detalló lo que se encontró en los procedimientos: «Se pudo aprehender a dos personas que estaban fuertemente armadas. Se incautaron al menos seis armas con mucho material balístico, también prendas que habían sido utilizadas en los distintos hechos y una moto que también había sido utilizada».
«Estamos muy satisfechos con el trabajo coordinado entre el Lince, el Ministerio Público de la Acusación y nuestra Policía de Investigaciones en dar una fuerte respuesta frente a esta banda», agregó.
Cómo las cámaras llevaron a los sospechosos
Manzoni explicó que, a partir del análisis de las cámaras y del sistema de rastreo del Lince, se detectaron patrones comunes en los seis hechos. «Pudimos determinar que los autores se movilizaban en el mismo vehículo para cometer por lo menos cinco de estos hechos, que era un Toyota Corolla color gris, sin dominio», señaló.
La reconstrucción de los recorridos antes y después de cada robo fue clave. «Pudimos identificar que siempre terminaban en una misma zona, que era la zona de Donado al 800», indicó la directora. Además, la forma de actuar se repetía: «En cada uno de estos hechos la mecánica era similar: ingresaban al menos cuatro personas, que tenían las mismas características físicas».
Un dato terminó de confirmar la pista. «En uno de los últimos domicilios donde se realizó una de estas entraderas le robaron a la víctima un reloj inteligente, y la geolocalización daba en Donado al 800», contó Manzoni. Con esa información, la PDI realizó tareas de calle en la zona, identificó los domicilios y se concretaron los allanamientos.
De los seis hechos investigados, cinco fueron entraderas y uno fue un escruche, es decir, un robo en una vivienda sin sus ocupantes presentes.
La investigación sigue abierta
Según Manzoni, todavía resta identificar a otros integrantes de la banda, una tarea que quedará en manos de la Fiscalía. Consultada sobre si la organización utilizaba a menores de edad, respondió que por ahora no se puede determinar: «Solamente hay dos personas identificadas, pero será materia de investigación».
«Recuperar la tranquilidad» en Fisherton
Santantino destacó que la Fiscalía unificó todos los hechos en una misma causa y subrayó el aporte de la tecnología: «Sin la herramienta del sistema Lince hubiese sido imposible contar con tanta información en tan poco tiempo para cortar con estos hechos que nos preocupaban muchísimo».
El funcionario contó que el jueves mantuvieron una nueva reunión con vecinos e instituciones de la zona, entre ellas el centro comercial a cielo abierto y el Club Atlético Fisherton. «No podíamos adelantar hasta qué punto estaban avanzadas las investigaciones, pero queríamos llevarles tranquilidad, que hoy recuperan los vecinos de esta zona de la ciudad», afirmó.
Y remarcó: «Son hechos muchas veces difíciles de prevenir solo con la presencia policial. Con las nuevas herramientas de tecnología, en materia investigativa, se puede tener un resultado y hacer que cese el riesgo que corrían las personas víctimas de hechos tan graves como las entraderas».


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