Judiciales

Del WhatsApp a la muerte: Así fue la emboscada fatal contra el chofer colombiano en San Lorenzo


El juez Eugenio Romanini dictó la prisión preventiva para Ezequiel Rodríguez y Agustina Ellero, los dos principales sospechosos del brutal asesinato de Omar Rendón, un ciudadano colombiano radicado en Capitán Bermúdez que trabajaba como chofer de Uber. El crimen, que conmocionó a la región, habría sido planificado minuciosamente para despojar a la víctima de sus ahorros.

Según la reconstrucción presentada por el fiscal Aquiles Balbis, el plan comenzó el martes 24 de marzo mediante un intercambio de mensajes por WhatsApp. Ellero pactó un encuentro con Rendón para la madrugada del jueves 26 en un departamento de calle Echeverría al 100, en San Lorenzo, donde convivía la pareja imputada.

Al ingresar a la vivienda, Rendón fue atacado sorpresivamente por Rodríguez, quien lo golpeó repetidas veces con un martillo, provocándole múltiples fracturas en el rostro y el tórax. Bajo violencia, los agresores obligaron a la víctima a entregar sus contraseñas bancarias:

  • Realizaron una transferencia de $216.000 a la cuenta de Rodríguez.

  • Transfirieron otros $19.522 a la cuenta de Ellero.

  • Le sustrajeron sus teléfonos celulares y las llaves de su Fiat Siena rojo.

Para garantizar su impunidad, Rodríguez habría asesinado a Rendón mediante asfixia mecánica. Cerca de las 6:45 de esa misma mañana, la pareja trasladó el cadáver y el vehículo hasta las inmediaciones del Parque Industrial de Roldán, donde abandonaron el cuerpo. Posteriormente, descartaron el auto en una zona rural de Ricardone, no sin antes desmantelar la batería y el matafuegos.

Incluso con la víctima ya fallecida, los imputados utilizaron los teléfonos de Rendón entre el 26 y el 28 de marzo para contactar a sus clientes y reclamar deudas pendientes, buscando obtener aún más dinero de forma ilícita.

El caso comenzó a cerrarse el domingo 29, cuando Agustina Ellero se presentó espontáneamente en una sede policial y terminó confesando la ubicación exacta del cuerpo.

La Agencia de Investigación Criminal (AIC) realizó peritajes con luminol en el departamento de la pareja, obteniendo resultados positivos de manchas de sangre en:

  1. Un colchón, paredes y pisos de una de las habitaciones.

  2. Ropas secuestradas en el domicilio.

  3. El vehículo Chevrolet Astra propiedad de Rodríguez.

En la vivienda también se halló el martillo —presunta arma homicida— y el matafuegos que pertenecía al auto de la víctima. Por la gravedad de los hechos y el nivel de saña, la causa se encamina a un juicio por homicidio criminis causa, una figura penal que prevé la pena de prisión perpetua.

QUINI