El aumento sostenido en el precio de los combustibles volvió a impactar de lleno en el costo de las multas de tránsito en Rosario, que ya arrancan en torno a los 60 mil pesos para las infracciones más leves y pueden escalar a cifras mucho más elevadas.
El sistema vigente establece que el valor de las sanciones está atado a la Unidad Fija (UF), que equivale al precio de un litro de nafta súper. Por eso, cada suba en los surtidores se traduce automáticamente en multas más caras, sin necesidad de nuevas ordenanzas o actualizaciones específicas.
En este contexto, las faltas más comunes ya muestran un fuerte impacto en el bolsillo. Las infracciones menores, como problemas de estacionamiento o conductas cotidianas al volante, parten desde montos cercanos a los 60 mil pesos y pueden aumentar según la gravedad del caso.
En un nivel intermedio aparecen sanciones por conductas más riesgosas, como usar el celular mientras se maneja, circular sin cinturón de seguridad o no respetar indicaciones de tránsito, con valores que hoy se ubican en rangos significativamente más altos.
Sin embargo, el mayor salto se observa en las infracciones graves. Cruzar un semáforo en rojo, exceder ampliamente la velocidad permitida o conducir bajo los efectos del alcohol puede implicar multas que van desde varios cientos de miles de pesos hasta cifras millonarias, especialmente en casos de reincidencia o conductas temerarias.
El esquema, que vincula directamente las sanciones al precio del combustible, genera que los montos se ajusten de forma automática y constante. Así, en un escenario de suba de la nafta, las multas no solo aumentan, sino que lo hacen de manera inmediata, elevando el costo de las infracciones y reforzando el impacto económico sobre quienes incumplen las normas de tránsito.



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