El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, anunció la aplicación de toques de queda a partir de esta noche, luego de los disturbios y saqueos que se registraron durante el fin de semana en las principales ciudades del país. La decisión fue tomada tras una reunión de crisis encabezada por el jefe de gobierno centroderechista.
“Pedí a los prefectos decretar varios toques de queda parciales”, afirmó Lecornu, aunque no precisó en qué lugares regirá la medida. La lista de ciudades alcanzadas se conocerá durante la tarde, una vez que los prefectos, representantes del gobierno en los distintos departamentos, definan los alcances junto a los alcaldes.
Algunas localidades ya tomaron medidas propias. En Marsella se prohibieron las manifestaciones entre las 12 y las 20 de hoy, mientras que Denain, cerca de la frontera con Bélgica, decretó un toque de queda nocturno hasta el domingo.
El Gobierno se encuentra bajo presión para contener los incidentes, que opacaron el sábado las masivas protestas contra la suba del costo de vida y que volvieron a repetirse durante la noche del domingo. En ese contexto, el presidente Emmanuel Macron reconoció fallas en la gestión policial de los disturbios y reclamó “nuevos modos operativos” para terminar con las barricadas y los saqueos.
Por el momento, Lecornu descartó declarar el estado de emergencia, tal como le había pedido Bruno Retailleau, líder del partido conservador Los Republicanos. El primer ministro consideró que los toques de queda resultan una herramienta “más adecuada” para enfrentar la situación.


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