La investigación por el crimen de Ramiro Fabián Nast, el joven de 23 años hallado muerto dentro de una heladera en Funes, sumó este miércoles un nuevo avance: se presentó ante la Policía de Investigaciones un segundo sospechoso y quedó detenido. Se trata de Kevin Ariel T., de 25 años, quien era buscado en el marco de la causa y se entregó por la mañana en la Unidad de Violencias Altamente Lesivas de la PDI, acompañado por su abogado particular.
El joven quedó a disposición de la fiscal Noelia Navone, que interviene en el caso, y fue fichado mientras espera la audiencia imputativa, que por el momento todavía no tiene fecha definida. Con esta detención, ya son dos los arrestados por el homicidio. El primero había sido Luis Fernando V., de 29 años, señalado como el presunto autor material del asesinato.
El cuerpo fue hallado dentro de una heladera
El cadáver de Ramiro fue encontrado el lunes pasado dentro de una heladera abandonada en un zanjón con agua, en la zona de Tomás de la Torre y Paysandú, en Funes.
De acuerdo al preinforme de autopsia realizado en el Instituto Médico Legal, la causa de muerte fue un fuerte golpe en el cráneo. Los investigadores presumen, en base a los primeros indicios reunidos, que el crimen ocurrió durante la mañana del sábado pasado.
La familia lo buscaba desde el fin de semana
Ramiro había asistido a una fiesta el viernes por la noche, y desde ese momento su familia perdió todo contacto con él. Ante la falta de noticias, su madre, Yanina, encabezó una intensa búsqueda pública para intentar localizarlo. En esa campaña difundió sus características físicas y mencionó un tatuaje en una de sus manos como dato clave para facilitar su identificación.
“Mi hijo no estaba en nada raro”
En medio del dolor, la madre del joven se refirió también a las posibles causas del crimen y fue categórica al asegurar que su hijo no tenía relación con actividades delictivas.
Sin embargo, apuntó contra personas de la zona donde apareció el cuerpo. “Lo único que sé es de gente de este barrio que comercializa y que tiene que ver con la muerte de mi hijo; es todo lo que sé”, expresó.
Además, remarcó el fuerte vínculo que Ramiro tenía con su entorno y el impacto que generó su desaparición. “A mi hijo lo amaba todo el mundo. La misma policía se sorprendió de cómo salió a buscarlo tanta gente”, sostuvo.
Según contó, el joven no convivía con ella, pero mantenían una relación muy cercana y era muy querido tanto por sus amigos como por sus compañeros de trabajo.
La causa sigue abierta
Con la detención del segundo sospechoso, la fiscalía ahora intenta reconstruir con mayor precisión qué ocurrió entre la salida de Ramiro de la fiesta y el momento en que fue asesinado, además de establecer qué rol tuvo cada uno de los implicados.
La investigación continúa en curso y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas.



Seguinos