El ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, defendió la facultad de la Policía para ingresar a las instalaciones de Newell’s durante los incidentes del martes por la noche, aunque aseguró que el Gobierno provincial investigará los posibles excesos cometidos por los efectivos. El funcionario distinguió dos cuestiones: la decisión de perseguir a las personas señaladas por arrojar piedras y la forma en que actuó cada policía una vez dentro del predio rojinegro.
El argumento de la flagrancia
Cococcioni afirmó que no hay justificación para atacar con piedras a quienes circulan por la vía pública y explicó que, ante un posible delito en flagrancia, la Policía puede continuar la persecución aunque los sospechosos ingresen a una institución.
Según detalló, un club no tiene el mismo tratamiento jurídico que una vivienda particular, por lo que, en esas circunstancias, los agentes no necesitan pedir autorización a los dirigentes para seguir con el procedimiento. «No tiene por qué supeditar su actuación a la autorización de persona alguna y debe proceder», sostuvo.
La investigación sobre los efectivos
El ministro aclaró que esa postura no implica avalar cualquier conducta durante el operativo. «Los que hayan cometido faltas o excesos serán debidamente sancionados», aseguró.
El accionar policial ya es analizado por Asuntos Internos y por el Ministerio Público de la Acusación (MPA). La Fiscalía pidió identificar a los agentes involucrados, secuestró cuatro escopetas antitumultos y solicitó los registros de GPS de los móviles que participaron.
Consultado por las imágenes en las que se vería a policías arrojando piedras hacia el interior del club, Cococcioni indicó que esas conductas serán analizadas de manera individual y que, si se detectan responsabilidades administrativas o penales, se aplicarán las sanciones correspondientes y se dará intervención a la Justicia.
Por qué no hubo corte de tránsito
El funcionario también rechazó las críticas por no haber dispuesto un corte preventivo del tránsito en las inmediaciones del estadio. Explicó que no se consideró necesario porque el festejo de Rosario Central se desarrollaba en otro sector de la ciudad y Newell’s tenía actividades normales en su predio.
«Poner más policías hubiera sido bueno, sí. En todos lados es bueno poner más policías, pero es una cuestión de distribución», argumentó. Según el ministro, reforzar una zona implica quitar efectivos de otra, y la decisión se tomó con la información disponible antes de los incidentes.
Sobre las actividades que se realizaban en el club cuando ingresaron los agentes, entre ellas entrenamientos de menores y presencia de familias, Cococcioni admitió que se generaron situaciones desagradables, aunque insistió en que eso no podía impedir una persecución policial.
Qué pasa ahora
La investigación deberá determinar cómo actuaron los efectivos y si hubo excesos. Las doce personas detenidas durante los incidentes recuperaron la libertad, aunque quedaron imputadas en una causa por resistencia a la autoridad y daños. De cara al próximo partido de Newell’s como local, el ministro aseguró que el operativo ya se coordina entre las áreas de seguridad deportiva y las autoridades del club.


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