Policiales

Cayó la banda de “Pippo”: movían cocaína de Bolivia y los vinculan al crimen de un joven en Serodino


La Justicia federal imputó a nueve personas acusadas de formar parte de una organización criminal dedicada al tráfico, acopio, distribución y venta de drogas que operaba desde principios de 2022 en Rosario, Fray Luis Beltrán, Capitán Bermúdez y otras localidades del sur de Santa Fe. Con estas nuevas imputaciones, la causa que lleva adelante la Oficina de Narcocriminalidad de la Unidad Fiscal Rosario ya suma 13 acusados.

El señalado como jefe de la banda es Diego Nicolás Blanco, de 27 años, conocido como “Pippo”. Está prófugo y sobre él pesa un pedido de captura con una recompensa de 10 millones de pesos para quien aporte datos que permitan encontrarlo.

Una “empresa criminal violenta”

Las imputaciones se formularon en una audiencia ante el juez federal de garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz. Allí, el fiscal coadyuvante Franco Benetti definió a la organización como una “empresa criminal violenta” y advirtió que varios de sus integrantes están vinculados al crimen de Gastón Montenegro, un joven de 25 años que fue secuestrado y asesinado a mediados de este año.

Los nueve imputados, tres mujeres y seis hombres, fueron detenidos en allanamientos realizados a comienzos de octubre en Rosario y localidades cercanas. A ocho de ellos se les atribuyó el delito de tráfico de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas organizadas, en las modalidades de transporte, acopio, distribución y tenencia para la venta. El noveno quedó acusado solo por tenencia con fines de comercialización, mientras que otros dos sumaron cargos por acopio de armas y municiones y por tenencia ilegal de un arma de fuego.

La fiscalía había pedido prisión preventiva por 180 días para todos, pero el juez resolvió caso por caso. Tres quedaron presos por 180 días, uno de ellos mientras cumple una condena anterior; dos, por 90 días; otros tres pasaron a arresto domiciliario con tobillera electrónica por 90 días, y una mujer recuperó la libertad con la obligación de cumplir reglas de conducta.

Cómo se llegó a la banda

La investigación nació en 2025 a partir de otra causa contra un clan que movía grandes cantidades de cocaína traída desde Bolivia. En ese marco, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) siguió a un Renault Kwid vinculado a la organización y detectó maniobras de venta de drogas y el traslado de bolsos y mochilas en una casa de Fray Luis Beltrán.

El 19 de diciembre de 2025 se secuestró ese auto y se demoró a su conductor, que resultó ser Blanco, junto a una mujer. Sin embargo, “Pippo” logró escaparse y desde entonces está prófugo. El análisis de su teléfono reveló que, en apenas tres días de diciembre, la banda habría comprado y vendido más de 20 kilos de cocaína.

Según Benetti, la identidad de “Pippo” quedó confirmada al cruzar pruebas de la investigación federal con las de la fiscal provincial Luisina Papponi. El fiscal aseguró que solo en noviembre de 2025 Blanco entregó 160 mil dólares y 135 mil pesos y recibió 66 kilos de cocaína. Además, los investigadores detectaron numerosas transferencias de dinero desde billeteras virtuales y cuentas bancarias de los acusados, en su mayoría a favor del líder prófugo.

El secuestro y crimen de Gastón Montenegro

El avance de la causa narco se cruzó con un caso que conmocionó a la región. De acuerdo con la hipótesis fiscal, Gastón Montenegro fue privado de su libertad en Capitán Bermúdez el 29 de junio y retenido en una vivienda de Fray Luis Beltrán que la banda usaba para guardar y distribuir droga. El 4 de julio su cuerpo apareció semienterrado en un campo de Serodino, con dos disparos en la cabeza.

Benetti señaló que Blanco fue identificado como presunto partícipe de ese hecho, cuya investigación por homicidio está en manos de la Justicia provincial. Ese mismo 29 de junio, en otros allanamientos, habían caído las primeras cuatro personas imputadas en esta causa por venta de drogas. Al pedir que el expediente se declare complejo, el fiscal remarcó que además de los 13 detenidos hay “un número importante sin identificar”.

Armas, municiones y drogas secuestradas

En los más de 20 allanamientos coordinados entre la fiscalía federal y el Ministerio Público de la Acusación se secuestraron drogas, nueve armas de fuego, entre ellas pistolas, una escopeta, un fusil y una pistola ametralladora, y cerca de mil municiones de siete calibres distintos. Para el fiscal, se trata de una organización “de rasgos violentos y de rápido crecimiento”, con base en distintas localidades.

Uno de los operativos más relevantes se realizó en un departamento de Rosario que, según los investigadores, funcionaba como centro de distribución de LSD, marihuana y cocaína. Allí también se encontraron 3.100.000 pesos y balanzas.

QUINI SORTEOS