La investigación sobre el patrimonio de Manuel Adorni sumó hoy un testimonio clave. La escribana Adriana Mónica Nechevenko declaró durante casi tres horas ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, asegurando que no existieron irregularidades en las transacciones inmobiliarias en las que intervino el funcionario nacional.
Al salir de los tribunales de Comodoro Py, Nechevenko enfrentó a la prensa y calificó las operaciones como «normales». El foco de la justicia está puesto en la compra de un departamento de 200 metros cuadrados en Caballito, valuado en 230.000 dólares, de los cuales Adorni solo pagó una parte mínima y financió 200.000 dólares a través de un crédito privado con las vendedoras.
«No hubo préstamo de dinero en efectivo, sino que se trató de una hipoteca normal sin ningún problema», afirmó la profesional.
Ante la consulta sobre si es común que se financie el 90% del valor de una propiedad —en este caso, otorgado por dos jubiladas—, Nechevenko sostuvo que es una práctica «habitual» conocida como «hipoteca con saldo de precio». Sin embargo, cuando fue consultada por el origen de los fondos del Jefe de Gabinete, se limitó a responder: «Eso pregúntenle a él».
Un punto de tensión en la jornada fue el registro de ingresos a Balcarce 50. Nechevenko visitó a Adorni en al menos siete oportunidades entre julio de 2024 y septiembre de 2025, período en el que se concretaron las firmas.
Al ser consultada sobre el motivo de estos encuentros en sede gubernamental, la escribana se amparó en la confidencialidad: “No lo puedo decir, a mi cliente no le gustaría que yo lo diga”, sentenció antes de retirarse.
La investigación, bajo la instrucción del juez federal Ariel Lijo, ha sumado elementos que complejizan la situación patrimonial del funcionario. Uno de los testimonios más relevantes fue el del exfutbolista Hugo Morales, quien detalló la «ruta» del departamento de la calle Miró. El exjugador declaró haber vendido dicha propiedad a las actuales prestamistas de Adorni por 200.000 dólares, tras dos años de intentos fallidos y debido al avanzado estado de deterioro del inmueble. Lo llamativo para los investigadores es que, solo seis meses después de esa compra, las nuevas dueñas le cedieron la vivienda al Jefe de Gabinete mediante el polémico préstamo hipotecario.
En paralelo, la justicia puso la lupa sobre una segunda hipoteca de 100.000 dólares vinculada a una propiedad anterior del funcionario en el barrio de Parque Chacabuco. En este caso, el financiamiento habría provenido de una excomisaria de la Policía Federal y su hija, también integrante de la fuerza. Ambas mujeres han sido citadas a declarar el próximo lunes para dar precisiones sobre el origen de esos fondos y la naturaleza del préstamo.
Finalmente, la fiscalía también analiza la documentación de una finca en el club de campo Indio Cua, ubicado en Exaltación de la Cruz. Esta propiedad fue escriturada en noviembre de 2025 a nombre de Julieta Bettina Angeletti, esposa de Adorni. Estas operaciones, sumadas a los testimonios recientes, forman parte del cuestionario que la justicia busca completar para esclarecer la conformación del patrimonio del entorno del Jefe de Gabinete.
Mañana jueves será el turno de las vendedoras del inmueble de Caballito, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo. Sus testimonios serán determinantes para aclarar por qué aceptaron financiar casi la totalidad de la propiedad a un funcionario público bajo condiciones que la justicia considera, al menos, llamativas.



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