El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una pausa de cinco días en los ataques a la infraestructura energética de Irán generó un impacto inmediato en los mercados: el precio del petróleo registró fuertes caídas tras semanas de escalada. El barril de WTI bajó cerca de un 8%, ubicándose en torno a los 90 dólares, mientras que el Brent cayó alrededor de un 6%, perforando la barrera de los 100 dólares.
Ver también: La nafta volvió a aumentar y se prevén nuevas subas en el corto plazo
La reacción también se trasladó a las bolsas europeas, que recortaron pérdidas y mostraron señales de recuperación tras haber caído más de un 2% en la mañana. El movimiento refleja el alivio de los inversores ante la primera señal concreta de distensión desde el inicio de las hostilidades.
El conflicto —que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán desde fines de febrero— ya dejó más de 2.000 muertos y había sido calificado por la Agencia Internacional de Energía como la peor crisis energética global en décadas.
Trump justificó la decisión tras mantener conversaciones “muy buenas y productivas” con Teherán, orientadas a una “resolución completa y total” del conflicto. Sin embargo, aclaró que la pausa estará condicionada al éxito de las negociaciones en curso, sin brindar detalles sobre el canal diplomático.
Tensión persistente pese a la tregua
El anuncio llega en un contexto todavía crítico. En paralelo, Israel informó el inicio de una nueva ola de ataques a gran escala en Teherán, mientras que Irán advirtió que podría minar el Golfo Pérsico si se intensifican las agresiones.
En el centro del conflicto se encuentra el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y gas mundial. Su bloqueo había impulsado una disparada del crudo: el Brent llegó a cotizar en torno a 113 dólares, casi un 55% más que antes del inicio de la guerra.
Impacto global
La crisis energética ya muestra consecuencias a escala global. Desde la ONU advirtieron sobre un efecto dominó en los precios del petróleo, el gas y los combustibles, con fuerte impacto en economías en desarrollo. Incluso grandes compañías industriales comenzaron a resentir la situación: el gigante químico LG Chem anunció el cierre de una planta por problemas en el suministro de insumos derivados del petróleo.



Seguinos