La misión Artemis II entra en su tramo final. Tras diez días en el espacio, un acercamiento histórico a la Luna y múltiples hitos, los astronautas de la NASA —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— regresarán a la Tierra este viernes.
El operativo de reingreso de la cápsula Orion comenzará a las 20:53 (hora argentina), mientras que el amerizaje está previsto para las 21:07 en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego. La expectativa es alta: se trata del primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años, y un regreso exitoso dejaría prácticamente allanado el camino para futuras misiones, con el objetivo de establecer una base lunar y avanzar hacia Marte.
Sin embargo, pese a la confianza en la ingeniería y en las pruebas realizadas, dentro de la agencia reconocen la tensión propia de una maniobra de esta magnitud. Durante una conferencia, el jefe de la NASA, Jared Isaacman, admitió: “No voy a dejar de pensar en ello hasta que estén en el agua”. En la misma línea, uno de sus colaboradores sostuvo: “Es imposible decirles que no persiste ninguna aprensión irracional”.
El reingreso es considerado el momento más crítico de toda la misión. La cápsula deberá ingresar a la atmósfera a más de 40.000 km/h, generando temperaturas cercanas a los 2700°C por la fricción. A esto se suma la necesidad de mantener un ángulo extremadamente preciso de -5,8°, lo que deja un margen de error mínimo.
Durante el descenso, además, la tripulación permanecerá incomunicada durante seis minutos, mientras el escudo térmico de la nave soporta las condiciones extremas. Luego, el sistema desplegará los paracaídas en dos etapas para reducir la velocidad antes del impacto con el agua.
Aunque existen protocolos de contingencia —desarrollados junto a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos— ante posibles fallas o desvíos en la trayectoria, hay un antecedente que genera atención. En Artemis I, se detectaron daños en el escudo térmico debido a la pérdida de material carbonizado, lo que provocó grietas. Aun así, la NASA aseguró que, de haber habido tripulación, no habría estado en riesgo.
Para esta misión, la agencia optó por no reemplazar el escudo, sino modificar la trayectoria de reingreso. Pese a ello, reconocieron que aún existe cierta incertidumbre respecto a los cambios aplicados en el material protector.
Los hitos de Artemis II
La misión dejó marcas históricas que consolidan el regreso de la humanidad al entorno lunar desde Apollo 17, en 1972. Entre ellas, se destaca el récord de mayor distancia alcanzada por seres humanos desde la Tierra, con 406.777 kilómetros, superando a Apollo 13.
Además, por primera vez viajaron hacia la Luna una mujer (Christina Koch), un afroamericano (Victor Glover) y un canadiense (Jeremy Hansen), marcando un hito en diversidad dentro de la exploración espacial.
Durante el punto más lejano de la misión, la tripulación se ubicó a 6.550 kilómetros de la superficie lunar y logró observar sectores de la cara oculta nunca antes vistos directamente por humanos. También fueron testigos de fenómenos únicos: el Earthset (la Tierra ocultándose tras el horizonte lunar) y el Earthrise (su reaparición), además de un eclipse solar total desde el espacio profundo, visible gracias a equipamiento especial.
En paralelo, los astronautas probaron sistemas fundamentales de la nave. Con el amerizaje previsto para este viernes por la noche, Artemis II no solo cierra una etapa clave de ensayos, sino que allana el camino hacia Artemis III y el esperado regreso sostenido del ser humano a la superficie lunar.



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