Información General

Artemis II hará historia: sus astronautas verán un eclipse solar desde la cara oculta de la Luna


Los cuatro astronautas de la misión Artemis II vivirán este lunes uno de los momentos más impactantes del viaje: durante el sobrevuelo sobre la cara oculta de la Luna, tendrán la posibilidad de observar un eclipse solar único, al mismo tiempo que marcarán un nuevo récord de distancia alcanzada por seres humanos en el espacio.

La tripulación está integrada por el comandante Reid Wiseman, los astronautas de la NASA Victor Glover y Christina Koch, y el canadiense Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense. El fenómeno está previsto hacia el cierre de la ventana de observación de aproximadamente seis horas programada para este 6 de abril, en pleno acercamiento al satélite natural.

Según explicó la NASA, el eclipse se producirá cuando el Sol quede oculto detrás de la Luna desde la perspectiva de la cápsula Orion, una escena que no podrá apreciarse desde la Tierra. Durante ese tramo, la superficie lunar se verá mayormente en sombras, lo que permitirá a la tripulación detectar posibles destellos causados por impactos de meteoroides, partículas de polvo suspendidas sobre el borde lunar y hasta observar objetos del espacio profundo, como algunos planetas.

Además, mientras el Sol se deslice detrás del satélite, los astronautas también podrán contemplar la corona solar, es decir, la capa más externa de la atmósfera del Sol, en una postal excepcional desde el espacio profundo.

Desde la agencia espacial estadounidense destacaron el valor científico de esta etapa del viaje. La jefa del Directorio de Ciencia y Exploración para la misión, Kelsey Young, definió la experiencia como “un momento poético” no solo para la tripulación, sino también para toda la humanidad.

El plan de observación de este lunes también incluye el registro de distintas formaciones geológicas lunares que podrían aportar información clave sobre el origen y la evolución tanto de la Luna como del sistema solar. Entre los objetivos figuran cráteres, antiguos flujos de lava, además de grietas y crestas formadas por el desplazamiento lento de la corteza lunar a lo largo del tiempo.

“Sé que los datos que obtengamos inspirarán a la próxima generación de científicos y exploradores; pero, además, esta misión acercará la Luna a nosotros y nos unirá a todos, brindándonos un punto de conexión tangible con nuestro satélite”, expresó Young al remarcar el alcance simbólico y científico de la misión.

QUINI