Escenario Mercenario

Adaptógenos: cuáles son los más frecuentes y qué características tienen


En los últimos años, los adaptógenos ganaron popularidad por su posible vínculo con el manejo del estrés, el descanso, la concentración y el funcionamiento del sistema inmunitario. Se trata de sustancias de origen vegetal o fúngico que buscan favorecer la adaptación del organismo frente a situaciones de tensión. Sin embargo, que sean productos naturales no significa que sean adecuados para todas las personas ni que estén exentos de riesgos. En la mañana del jueves, el equipo de Escenario Mercenario recibió la visita de Paulina Bosio, del Colegio de Farmacéuticos, que dio más detalles al respecto.

El estrés es una respuesta normal del organismo frente a determinadas situaciones. Cuando aparece una situación de tensión, el cerebro activa distintos mecanismos, entre ellos la liberación de cortisol, una hormona que ayuda a disponer de energía para responder. El problema puede surgir cuando ese estado de alerta se prolonga y se vuelve difícil recuperar el descanso y la calma.

Entre los adaptógenos más conocidos aparecen la ashwagandha, la melena de león y el reishi, aunque cada uno presenta características diferentes.

Ashwagandha, melena de león y reishi: para qué se estudian

La ashwagandha (Withania somnifera) es una planta utilizada tradicionalmente en distintas preparaciones. Su raíz contiene withanólidos, compuestos que son estudiados por su interacción con mecanismos vinculados con la respuesta al estrés y el funcionamiento del sistema nervioso. Por eso suele asociarse con situaciones de tensión, cansancio y dificultades para relajarse o descansar.

La melena de león (Hericium erinaceus) es un hongo cuyo aspecto recuerda a la melena de un animal. Contiene hericenonas y erinacinas, sustancias que son investigadas por su posible relación con factores vinculados al crecimiento y mantenimiento de las células nerviosas. De allí surge el interés por su posible vínculo con funciones como la memoria, la atención y la concentración. También contiene polisacáridos que pueden actuar como prebióticos y servir de alimento para determinados microorganismos de la microbiota intestinal.

Por su parte, el reishi (Ganoderma lucidum) es un hongo utilizado tradicionalmente en la medicina oriental. Entre sus componentes se encuentran los beta-glucanos y los triterpenos, que son estudiados por su interacción con mecanismos relacionados con el sistema inmunitario, la inflamación y la protección frente al daño celular.

Uno de los puntos centrales antes de incorporar estos productos es conocer qué contienen realmente. La especie utilizada, la parte de la planta o del hongo, el tipo de extracto y su concentración pueden variar y modificar sus características.

QUINI SORTEOS