Después de diez años sin recibir público, el histórico edificio de Mitre 1539 volverá a abrir sus puertas por una única noche. El viernes 14 de agosto, Turbio, el colectivo cultural rosarino dedicado a crear experiencias que combinan cine, patrimonio, gastronomía y terror, transformará el antiguo inmueble donde funcionaron El Reino y Gótika en el escenario de una experiencia inédita para la ciudad. La propuesta tendrá como eje la proyección de Saint Maud (2019), una de las películas más destacadas del terror contemporáneo, e incluirá una apertura especialmente diseñada para recorrer la historia del edificio, las discusiones filosóficas de la película, además de la gastronomía y alguna sorpresa musical.
Las entradas ya se encuentran a la venta a través de turbio.com.ar. Con el objetivo de preservar el carácter inmersivo de la propuesta, solo se venderán 150 localidades para cada una de las dos funciones, la primera a las 19 y la segunda a las 21.30. Cada entrada tiene un valor de $30.000 e incluye el acceso a la experiencia completa: la proyección, un trago de autor creado por Matías Jurisich y una propuesta gastronómica con slides de Pizza House, hamburguesas de Ronnie y sandwich del club de El Club de la Milanesa.
Turbio es un colectivo cultural rosarino integrado por Nicolás Maggi, Yemina Paz Menis y Roque Giordano, que en sus roles de periodistas, diseñadores, escritores y gestores culturales, impulsa experiencias donde el cine dialoga con espacios cargados de historia. El proyecto nació con el objetivo de recuperar edificios emblemáticos de la ciudad y resignificarlos a través del terror, el patrimonio y la cultura, y devolver a la sociedad espacios de diálogo que se encontraban suspendidos. Su primera experiencia, realizada en el Cementerio El Salvador, fue un éxito total: agotó localidades en minutos y dio inicio a un formato inédito en Rosario.
En esta oportunidad, el escenario elegido será el edificio de Mitre 1539, un lugar que forma parte de la memoria colectiva de generaciones de rosarinos por haber albergado íconos locales: un centro anarquista, una sinagoga y, más adelante en el tiempo, los boliches El Reino y, posteriormente, Gótika. Sus puertas volverán a abrirse de manera excepcional para esta producción, permitiendo redescubrir un espacio que permanece cerrado desde hace una década.
«Es un proyecto muy ambicioso porque implica volver a poner en funcionamiento, aunque sea por una noche, un edificio que lleva años cerrado, que no tiene servicios y que hubo que limpiar, acondicionar y finalmente ambientar para la ocasión. Cada decisión estuvo pensada para que el público viva una experiencia de primer nivel y pueda redescubrir uno de los espacios más emblemáticos de la noche rosarina», expresó Nicolás Maggi.
La película elegida será Saint Maud, la aclamada ópera prima de Rose Glass protagonizada por Morfydd Clark, que aborda principalmente los temas del pecado y el deseo. Su historia, atravesada por la fe, el fanatismo religioso y los delirios místicos, encuentra un escenario ideal en un edificio cuya arquitectura y atmósfera potencian la experiencia cinematográfica.
La reapertura de Gótika también representa un ejemplo del trabajo conjunto entre el sector público y privado para impulsar nuevas propuestas culturales en Rosario. La experiencia cuenta con el acompañamiento de la Municipalidad de Rosario, el Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe —a través del programa Sabores de Santa Fe— y el Concejo Municipal de Rosario, a partir del concejal Fabrizio Fiatti. También hacen posible esta edición Onlines, Vermut Pichincha, Pocimario, Sabores y La Segunda Seguros, empresas rosarinas que apostaron por un proyecto que recupera edificios emblemáticos de la ciudad para convertirlos, por una noche, en escenarios de experiencias culturales únicas.
Por una sola noche, Gótika volverá a encender sus luces. No como un boliche, sino como un escenario donde el cine, el patrimonio, la gastronomía y el terror devolverán la vida a uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.




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